Como ya es de conocimiento de todos, la obesidad es una enfermedad que ha avanzado a pasos agigantados en toda la población en general, pero de manera muy preocupante en los niños.
Y gran parte de este trastorno se lo debemos a los muy famosos snacks, a las comidas rápidas, a los ayunos prolongados. Aunque, por otra parte, la obesidad la podemos adquirir cuando los padres son obesos, ya que así se tiene doble riesgo de ser obeso. Otra manera es en los casos de desnutrición de la madre durante el embarazo, esto también nos provoca obesidad en el infante.
De ahí la importancia de llevar un tratamiento nutricional durante el mismo, dejemos atrás el mito de cómo y engordo lo que quiera mientras estoy embarazada, y ya despues vemos; hay que pensar más allá, no vamos a engordar y mal nutrirnos únicamente nosotras como madres, sino que vamos a traer al mundo a niños obesos.
Volviendo a las conductas, debemos de reaccionar de inmediato, porque también estamos permitiendo que los infantes adopten conductas inadecuadas de tipo alimenticio, día a día esto los está enfermando, porque no se trata solamente de que niños gorditos, graciosos, estos niños están enfermos y de continuar obesos se les irán añadiendo más y más trastornos y enfermedades, algunas de ellas a continuación menciono: diabetes, presión alta, trastornos ortopédicos, manchas negruzcas en cuello, axilas, ingles (acantosis nigricans) y que muy a menudo en casa se confunden con costras de mugre, o padecimientos de tipo psiquiátrico; es muy importante mencionar que un niño obeso presenta trastornos en su conducta, primeramente minusvalía, se siente rechazado, inútil, después su conducta es hostil, siempre con fatiga, algunas veces presentan trastornos del sueño, en fin tantos y tantos padecimientos, que no es justo que ellos los adquieran, puesto que los obligados a cuidar de ellos somos nosotros los adultos, los que sí sabemos de las consecuencias.
En la actualidad ponemos como padres pretextos para ir a realizar ejercicio sino es por los horarios de nuestro trabajo, es por falta de tiempo, o por otros muchos compromisos con los que creemos que si debemos de cumplir.
Los pretextos están a la orden de día, Pero ¡Alto! debemos hacer algo, entendamos los estamos dañando y son nuestros hijos, nosotros los trajimos al mundo y no nos está preocupando en lo más mínimo su estado de salud. Si no queremos esforzarnos sólo un poquito para acompañarlos o llevarlos siquiera a realizar alguna actividad deportiva, por lo menos tomémonos el tiempo y alimentémosles adecuadamente, y preparar comidas nutritivas en casa, es nuestra obligación.
DATOS DEL COLABORADOR
María Elena Astorga Dávila. Médico, especialista en nutrición y trastornos alimenticios. Tel. (662) 260-9633. e-mail: draastorga@live.com.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.