Verduras congeladas
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Si usted las compra o las prepara en casa, aproveche las bondades de conservarlas de esta manera
Muchas verduras pueden encontrarse congeladas en las tiendas; su uso es práctico y su consumo saludable.

No cabe duda que los tiempos cambian y hasta la forma de preparar los alimentos es diferente a como lo hacían nuestros padres y abuelos años atrás.
Ellos disponían de mayor tiempo para pensar en el platillo del día, acudir por los ingredientes frescos y prepararlos pacientemente.
Hoy en día, la vida agitada de la ciudad y el escaso tiempo para preparar los alimentos, implican un reto para lograr una alimentación sana y rápida que nos proporcione la energía necesaria, ya que ello indiscutiblemente influye en nuestro estado de ánimo y disposición a la vida laboral y creatividad.
Esto es importante en cualquier persona sana, pero lo es más aún en personas con enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes, porque la enfermedad las hace envejecer prematuramente al consumir exageradamente micronutrientes, antioxidantes y vitaminas, por los medicamentos que consume y la propia enfermedad; sobre todo cuando están descompensados, los requieren en cantidades superiores.

La base del buen comer

Los alimentos congelados se han convertido en una excelente opción de alimentación, aunque es normal que surjan ciertas inquietudes sobre su valor nutricional y riesgos que pudiera generar su consumo diario.
Por ello, vamos a despejar ciertos mitos y brindar sugerencias prácticas para su procesamiento, conservación y compra.
Las verduras son la base del buen comer ya que el cuerpo humano sano no es capaz de producir por sí mismo todos los microelementos esenciales para una buena nutrición, lo que hace indispensable consumir sólo alimentos de alta calidad, y son las verduras el alimento más recomendado ya que aportan minerales, vitaminas, antioxidantes, fibra y pocas calorías y grasas. Además pueden consumirse frescas, enlatadas o congeladas.

Ventajas de la congelación

Las verduras congeladas son aquéllas que han sido sometidas a un proceso térmico a bajas temperaturas, de tal manera que el agua contenida en ellas se convierte en hielo, conservando sus funciones en óptimas condiciones.
La congelación impide el desarrollo de microorganismos, mantiene la calidad física del producto, evita la pérdida de humedad y facilita la compra de variedades fuera de temporada.

La conservación

Una vez que se recolectan las verduras, se seleccionan, lavan y sumergen en agua hirviendo durante un tiempo breve, con lo que se consigue inactivar las enzimas que intervienen en las reacciones químicas que las envejecen, alargando de esta manera la vida del vegetal.
En esta fase se producen mínimas pérdidas de vitaminas del grupo B y C, que son las más sensibles a este tratamiento, pero la pérdida es menor que la que resultaría tras el almacenamiento y la distribución de las verduras frescas; el último paso es la congelación.
Una vez congeladas, las verduras deben mantenerse a -20° C (su congelador da esa temperatura), y para asegurar su calidad no debe interrumpirse esta temperatura. Esto es importante ya que puede ser un refrigerador que no cumpla las condiciones requeridas para su óptima conservación.

Preparación

En cuanto a su preparación, Grupo Diabético 2000 aconseja que las verduras congeladas se introduzcan directamente en agua hirviendo, o se hiervan a vapor, sin descongelarlas primero.
El plazo máximo de almacenamiento es de 12 meses si se mantienen en el congelador; las verduras frescas duran una semana en la parte de abajo del refrigerador.
En el caso de las hierbas, éstas son más delicadas y la mejor manera de conservarlas es envolviéndolas en papel seco (tollas de papel) y taparlas en un recipiente hermético para evitar que se deshidraten. El problema será que conserven su humedad y calidad nutricional.

Recomendaciones importantes

Para una buena elección y preparación de verduras congeladas en el súper, así como una buena conservación, se recomienda lo siguiente:
1.- Tocar la bolsa para verificar que no se sienta hielo. El hielo indica que inició un proceso de descongelación por alguna causa y luego se volvió a congelar el producto, lo que genera pérdida de calidad y elementos originales.
2.- Observar que las bolsas no estén abiertas o perforadas. Debe haber aire dentro de la bolsa.
3.- Observar que los congeladores estén limpios y que el resto de los productos congelados tenga un espacio definido, porque puede haber riesgo de contaminación cruzada, es decir, cuando otro producto o mobiliario se encuentra sucio y contamina al resto de los productos.
4.- Revisar que la temperatura de los congeladores esté entre 18º C y 20º C bajo cero (en los termómetros colocados en cada congelador).
5.- Comprar el producto e inmediatamente llevarlo a casa y congelarlo.
6.- Una vez abierto, no volver a congelar el producto. Si no se ocupa toda la ración, refrigerar el resto y consumirlo dentro de los dos días siguientes.
7.- Limpiar las bolsas de verduras del súper antes de meterlas al congelador o cambiarlas a una bolsa limpia para no correr el riesgo de contaminar nuestro congelador.

¡Fuera mitos!

- Suele considerarse que las verduras congeladas son de menor calidad y aporte nutricional; sin embargo, las verduras congeladas son una buena alternativa para complementar la dieta diaria.
- Otro mito alrededor de las verduras congeladas es que pueden estar infectadas, situación que se evita con el agua hirviendo que mata las bacterias, mientras que la congelación no permite su proliferación.
- También suele pensarse que para preparar las verduras congeladas es necesario lavarlas y remojarlas en agua para retirarles sal y aditivos. Las verduras antes de ser congeladas fueron previamente lavadas y preparadas; además, en el proceso de congelación no se utiliza sal ni aditivos por lo que no es necesario lavarlas.
- Lavarlas o descongelarlas en agua no es recomendable porque se deslavan los nutrientes sobre todo los solubles en agua. Lo recomendable es sacarlas del congelador y colocarlas en el refrigerador, para que se descongelen lentamente o bien cocinarlas directamente.
- Un mito más se refiere al precio, donde al parecer las verduras congeladas son más caras que las frescas, pero hay que tomar en cuenta que las primeras se han sometido a un proceso de industrialización donde además de congelarlas se les da el valor agregado de limpieza y preparación para que queden casi listas para ser consumidas.
- En la sección de congelados de los supermercados hoy es posible encontrar verduras por separado como brócoli, chícharo, coliflor, ejote, elote espinaca, zanahoria y mezclas o guarniciones con la combinación de tres o más verduras en bolsas.


DATOS DEL COLABORADOR
Dr. Roberto Holguín Almada, Endocrinología y Nutrición. Director Médico de la Casa del Diabético y Endocrinólogo de la SSP. Tel. 262-9268 (tardes). Cel. (662) 148-5401. Ciberconsulta: www.casadeldiabetico.org, e-mail: expodiabetesytiroides@hotmail.com
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
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