Es indudable que las mujeres han tenido aportaciones a la medicina a lo largo del tiempo pero analizar esto será motivo de otra editorial, pero la pregunta es ¿existe igualdad de géneros en la medicina? al respecto es de sumo interés lo publicado el 21 de agosto de 2004 en “British Medical Journal” motivado por entrevista a la profesora Carol Black, quien posiblemente sea la mujer médico que ha llegado a ocupar la más alta e influyente posición en la pirámide médica inglesa, como presidente del “Royal College of Physicians”; su trabajo científico lo ha llevado a cabo en Royal Free Hospital de Londres a cargo del departamento de reumatología, y es autora de un bien acreditado libro sobre esclerodermia.
La razón por la cual la entrevista con la doctora Carol Black ha levantado tanto interés y comentarios se debe a que ha expresado preocupación porque el aumento de mujeres en el ejercicio médico puede llevar a una pérdida de influencia y status de nuestra profesión.
En Inglaterra al igual que en México y muchos otros países el número de inscritos y por ende de egresados de las escuelas de medicina son del sexo femenino, lo que nos llevará a que en unos años tengamos más mujeres médicas en ejercicio.
Desde la óptica de la doctora Black sí lo es y nos explica que en primer lugar son muy pocos los países donde la mujer ha alcanzado igualdad de oportunidades y empleos con los hombres. Ha pesar de que está ampliamente probado que intelectualmente las mujeres igualan y hasta superan al género masculino, aun existe una tácita discriminación genérica para un sinnúmero de puestos lo que da lugar a una evidente segregación sexual, la mujer en la mayoría de las naciones del mundo carece del status que se atribuye al hombre. Es por tanto validar la hipótesis de que una medicina donde las mujeres sean más numerosas que los hombres, es una profesión que verá disminuida su influencia y status en la sociedad´.
Si alguien quiere una prueba fehaciente de este hecho basta con estudiar el caso de Rusia donde las mujeres médicos son la mayoría y donde la profesión médica carece por completo de ambos, influencia y status.
¿A que se debe tan lamentable situación? Esencialmente a que la sociedad contemporánea se encuentra en un estado de difícil transición.
Algunos países como hemos visto y algunas profesiones como la medicina ya están logrando esa deseada igualdad genérica, pero mientras no sea universalmente alcanzada –y tardará muchos años, sin la menor duda- toda una profesión, la médica puede ser peligrosamente penalizada, como la da a entrever la Dra. Black por el solo hecho de adelantarse al común.
El artículo de BMJ termina diciéndonos “solamente cuando la brecha en la remuneración genérica en Inglaterra haya desparecido y la segregación de ocupación se haya minimizado, cuando las mujeres no tengan que elegir entre compromisos profesionales y poder profesional, quedará el status y el género finalmente desconectados”.
“El desafío de un verdadero feminismo – concluyendo- está en ver como logra la mujer de hoy armonizar debidamente su vocación femenina y materna con el aporte extraordinario que ella puede brindar a la cultura y a la sociedad”.